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Harvey Weinstein, el "padrino" del cine europeo en Hollywood

AFP

París (AFP) -

Filmes europeos como "Cinema Paradiso", "El discurso del rey" y "The Artist" nunca habrían triunfado en Estados Unidos sin Harvey Weinstein, un todopoderoso productor imprescindible para cineastas y actores extranjeros a las puertas de Hollywood, convertido en paria por un gigantesco escándalo sexual.

"Era el mejor para garantizar la parte de márketing de una película en Estados Unidos", indicó a la AFP el productor francés Vincent Maraval, que le vendió varios filmes, como "The Artist", de Michel Hazanavicius, ganador de cinco estatuillas en los Óscar de 2012. Lo nunca visto para una cinta francesa.

Junto a su hermano Bob, Weinstein fundó en 1979 Miramax, productora que dejó en 2005 para crear la suya propia, The Weinstein Company. Su olfato cinematógrafico es innegable: más de 80 premios Óscar cosechados entre sus filmes.

Hoy, el productor, de 65 años, está acusado de acoso, agresión sexual y violaciones por parte de actrices, modelos y empleadas desde los años 1990.

Durante mucho tiempo, "Miramax era la entrada lógica para todo artista francés o extranjero. Harvey tomaba una película de autor y sabía cómo venderla", recuerda, bajo el anonimato, un asistente que trabajó para la productora a finales de los años 1990.

"Pero había que hacerlo a su manera", agrega, recordando los tests de mercado que efectuaba antes de la salida de un filme para asegurarse del éxito entre el público y los numerosos recortes que obligaba a realizar a los cineastas, de ahí su apodo de "Harvey scissorhands" ("Harvey manostijeras").

Una experiencia vivida por el director italiano Giuseppe Tornatore, con "Cinema Paradiso", una oda al séptimo arte. Tras su estreno en Italia, la cinta fue recortada por Weinstein de cara a los Óscar, una maniobra que resultó eficaz: se llevó el premio a la Mejor Película de Habla No Inglesa en 1990.

- El poder de destruir una película -

"No conozco a ningún director a quien no impusiera modificar su película. Es como si un galerista le dijera a un pintor: 'Voy a darle tu cuadro al enmarcador porque en Estados Unidos no nos gusta el azul'. Y el enmarcador reemplazara el azul por el rojo", recuerda a la AFP el francés Jean-Pierre Jeunet, director de "Amélie" (cinco nominaciones a los Óscar).

"Tiene el poder de destruir una película si le apetece", agregó.

También la carrera de muchos actores y actrices estuvo durante mucho tiempo en manos de Weinstein.

"Todo el mundo sabía qué hacía Harvey y nadie hizo nada. Es increíble que pudiera actuar como lo hizo durante décadas (...) Si fue posible es porque tiene mucho poder", dijo al diario británico The Guardian la actriz francesa Léa Seydoux ("La vida de Adèle"), una de las muchas intérpretes que denunció en los últimos días haber sido acosada sexualmente por el productor.

"En Cannes, Weinstein no iba al mercado del filme. Convocaba a las actrices y los actores con el pretexto de hablar de un guión, de un equipo... Y la gente iba, porque tenía ganas de trabajar", recuerda el expresidente del Festival Gilles Jacob.

"Tiene una personalidad muy colérica, un gran ego. No soporta que le digan que no", explica Maraval, aunque asegura que nunca supo que tuviera "comportamientos inapropiados".

Pese a que su poderío y sus métodos agresivos jugaron alguna vez en su contra en Hollywood y que también vivió horas bajas, a principios de los años 2010 su aura volvió a brillar con los éxitos del "Discurso del rey" y "The Artist", dos películas aclamadas y multipremiadas.

Una clara señal de que había vuelto al ruedo con la fuerza de siempre fue un comentario de Seth McFarlane, en la ceremonia de los Oscar de 2013. Al presentar a las cinco mujeres en liza para el Óscar a la Mejor Actriz Secundaria, el actor afirmó: "Felicidades, ustedes ya no tendrán necesidad de fingir que Weinstein les atrae". Una broma que en ese momento hizo reír.

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